El artista Hubert de Lartigue estaba jugando con su boleto del Metro de París entre las paradas, doblando de una manera y de otra, preguntándose cómo podía darle alguna forma entretenida. Siguió así durante seis meses, y descubrió que con un escalpelo y una herramienta de plegado, pero sin cola ni pegamento, podía transformar dos billetes de metro en un X-wing de Star Wars.







